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Críticas, reseñas y análisis musicales

Si uno piensa un poco el título, podría pensar que son lo mismo y no culparía si alguien cree que así es, ya que en la práctica estos términos suelen combinarse todo el tiempo. De hecho, en momentos pienso que tal vez no sea tan necesario separarlos, pero igual lo intentaré hacer, debido a que es un tema que tengo hace un tiempo en la cabeza.

Algunas veces cuando se da uno de estos 3 ¡Queda la cagada! Se enoja el artista, se enojan los fans, después se enoja el que escribió y bueno, es algo que se repite todo el tiempo, y con lo que pasó con la crítica de Taylor Swift de La Tercera, la verdad es que… Me aburrió la situación. Por esto, llegué a la conclusión de que no me gusta leer críticas musicales. No era la primera vez que lo pensaba, por eso se me ocurrió escribir del por qué no me gustan, pero primero me puse a investigar qué era una crítica y fue ahí cuando llegué a estos 3 conceptos.

Según un Jaume (2015) la reseña es una opinión de una obra (lo hace hablando de la literatura, pero creo que en todo arte aplica). Esta opinión no es preciso que sea hecha por un «experto» y, aunque su objetivo en un principio es resaltar lo positivo, también puede ser negativa si algo no te gusta, ya que es un pensamiento personal. No es preciso que lleve un análisis, ya que se tiene sobre entendido que es una opinión subjetiva.

Mi pensamiento sobre las reseñas es que todos tenemos el derecho a opinar y no tengo problema en leer reseñas musicales, siempre y cuando los/as autores tengan en consideración que es una percepción subjetiva. Por lo que no son dueños de la verdad, así como tampoco lo soy yo y puedo estar en desacuerdo, pero todo bien, porque en gustos no hay nada escrito.

La crítica, en cambio, según Jaume (2015) es un análisis de la obra, del cual se ven tanto sus aspectos positivos como negativos. Plantea que se debe ser un experto/a para hacerlo, en literatura en su caso, en música en el caso que hablo yo.

Aquí ya me empieza a hacer ruido el término, porque creo que críticos musicales hay por montones gracias a la democratización del internet, por lo tanto ser experto ya no sería un requisito, lo cual lo encuentro maravilloso. También recalcar que la «crítica musical» es un término apropiado por el periodismo, de hecho el periodismo musical se creo gracias a las primeras críticas realizadas entorno a la música, y no todos los/as periodistas quienes la realizan tienen precisamente estudios musicales formales. Por lo que se podría decir que la crítica musical es un análisis periodístico.

Por esto mismo suelen ser cortos, ya que en general son artículos. Además, es imposible no agregar una opinión personal dentro de una crítica, ya que dejar de lado lo subjetivo en el arte es algo imposible, en el arte siempre se va a encontrar una parte irracional y es algo que se debe tener en cuenta. Algo que deben tener en cuenta tanto los lectores, oyentes y audiencia (escritos, podcast y videos), como los mismos críticos.

Cuando a veces aprecio críticas y análisis musicales, me da como una sensación de incomodidad. Primero, creo que nadie debe decirle a las otras personas si la música es mala o buena, porque la música (y todo el arte) conlleva un montón de otras cosas sociales, psicológicas y las irracionales también. Cosas que he manifestado en entradas anteriores, por lo que no es sorpresa que me incomode.

Y lo otro que me hace ruido y que he apreciado muchas veces (no en todas las críticas, pero sí en varias y en varios análisis de música) es el lenguaje. Puede que solo sea su estilo, lo cual no tiene nada de malo, pero no puedo evitar tener la impresión de que hay personas que en sus críticas usan palabras extravagantes y tecnicismos par verse como súper expertos o que realmente hicieron un gran análisis exhaustivo. Muy personalmente, siento que estos análisis o críticas se ven pretenciosos. Esto me pasa sobre todo en las escritas, ya que en las de audio o video, se escuchan más naturales, pero en las escritas, me carga. Es un poco gracioso, porque como yo siempre he tenido problemas de redacción, antes asociaba este tipo de escritura como un anhelo, pensando que no entendía porque era tonta… Ahora, me parecen que en su mayoría son adornos, que se pueden simplificar fácilmente.

Pero como dije, ese es su estilo, solo estoy dando mi opinión personal. Tal vez también se deba a que creo que debemos intentar acercarnos más a la gente, sobre todo en la música popular, porque la música es una representación social, no solo es lo sonoro y lo técnico, y con este «súper» lenguaje solo se alejan de las personas.

Turtós (2008), quien es periodista musical, dice que en general, lo críticos de música suelen ser elitistas: «En cualquier caso, los principios de la coherencia, el criterio propio y la consecuente formación de un espíritu crítico nacional [España] dio paso a una prensa que, en muchos aspectos, alimentó un cierto sectarismo y dogmatismo que, con el tiempo, tampoco ayudó al desarrollo de una cultura musical de amplia cobertura. Apareció entre la crítica musical un cierto cripticismo formal, un ansia de ser el primero en descubrir grupos, estilos y creadores ignotos, remotos y singulares, que provocó un alejamiento progresivo de una parte importante del público que se sentía en primer lugar ignorante y, en segundo, menospreciado por una crítica excesivamente elitista».

Él se refiere al caso de España y enfocado en la época pre-internet, cuando la crítica musical aún se concentraba en periodistas y el hacerlas aún era económicamente rentable, pero yo creo que se sigue dando y las críticas democráticas del internet caen en el mismo juego, aunque lo hagan de forma gratuita.

Y esto no se da solo en el lenguaje como manifesté anteriormente, sino también en los prejuicios sobre los géneros. Una vez Diego Urdaneta, quien escribe sobre música en muchos sitios incluyendo The Washington Post, compartió un Twitter en el que lo denigraban porque escribía sobre reggaetón. O sea ¿Hay géneros musicales de los que no puede opinar? ¡Por favor! Uno puede dar opinión de cualquier arte, así como analizarlo y criticarlo, y sin que precisamente se enfoque en lo negativo.

Bueno, en cuanto a los análisis, la crítica musical se podría decir que es un tipo análisis enfocado en el periodismo, pero personalmente no me parecen análisis completos. Tanto porque están muy resumidos para el medio, como por la falta de ciertos elementos que me dijeron cuando me enseñaron a hacer un análisis (era más enfocado a la academia, así que a lo mejor igual na’ que ver). En la universidad tuve que analizar una canción… Me demoré más de 3 meses en analizar una canción de 4 minutos, fue una trabajo de casi 30 páginas y les puedo asegurar que en ningún momento use palabras complicadas ni tecnicismos ridículos.

Me acuerdo que lo primero que me dijo el profe fue que una canción jamás se analiza para destruirla ¡Ahí me gusto la idea! y lo otro importante que nos enseñó, es que una canción se debe analizar desde todas sus aristas:

  • Formal: Análisis sonoro, la forma de la canción (su orden) y análisis de la partitura si la tiene. Para mí este es el más fome, por eso no me gustan los análisis que solo se concentran en esto (opinión personal).
  • Lo que quiere decir el/la artista (y/o autor/a en todos los casos de aquí para adelante) de forma textual: Tanto en la letra como en lo que dice el/la artista de su propia canción.
  • La interpretación de lo que quiere decir el/la artista: Esto es algo más interpretativo, leer entre líneas.
  • Antecedentes: Tanto de la canción, como del /la artista (biografía y discografía, influencias musicales, etc.).
  • Lo que quiere decir para mí la canción: Mi interpretación personal.
  • La opinión de otros de la canción: Preguntar a otros que les pareció.
  • El significado social de la canción: O sea, tener en cuenta el contexto social y cultural.
  • Comparar versiones de la canción: Tanto versiones en vivo como versiones de otros artistas.
  • Analizar el videoclip si es que lo tiene: Describir el video, buscar la opinión del /la artista sobre su propio video y mis propias conclusiones del mismo.

Igual hay distintos tipos de análisis, el que yo realicé fue semiótico. No me acuerdo de los otros tipos de análisis, pero sí me acuerdo que en lo que más cambiaba era en la parte formal, ya que yo era la única que no sabía analizar partituras (no soy músico, solo hago estudios sociales sobre música, no lo olviden). De todas formas, estaban enfocados en la academia, no en los medios, por lo que igual es un poco inviable que lleguen a muchas personas estos análisis. De todas formas, uno se puede enfocar en solo uno de estos aspectos para analizar música y está bien, es cosa de cada quien.

A mí me gusta el análisis social de la música (no hueí’ XD), por eso los artículos de opinión y reportajes son mis favoritos. Me encanta saber qué es lo quería decir el/la artista de la canción, su contexto social, sus antecedentes culturales e históricos, lo importante que es para la gente, etc. Me encantan los análisis sociales de la música, y este aspecto se centra mucho más en los artículos y opiniones que en la crítica, por lo que puede ser la explicación perfecta del por qué no me gusta. También explica el por qué me encantan los documentales de música.

Esto es mi opinión personal, deben tener en cuenta que tanto la reseña como la crítica, tienen un propósito, por lo que no dejen de disfrutarlas si lo hacen.

Y aquí les dejo la canción que analicé en su totalidad para ese ramo y que he nombrado muchas veces, por lo que deben saber cuál es ¿Volvería analizar otra canción o incluso un álbum completo de esta forma? Sí, si me pagaran 😛 Hasta entonces seguiremos con las opiniones personales con toques sociales.

Les dejo los links de lo que anduve leyendo por ahí y que de hecho, son los que están citados antes:

https://www.latercera.com/culto/2020/08/02/taylor-swift-me-creo-indie

Pilar C. J.

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